
Éste es el mensaje navideño del polémico fotógrafo italiano
Oliverio Toscani que aparecerá en las camisetas que el Ayuntamiento de Milán pone a la venta todos los años por estas fechas dentro de la iniciativa solidaria "Christmas lights".
Junto a Toscani, otros treinta personajes del mundo del espectáculo, moda, investigación, deporte, periodismo y política han propuesto sus eslóganes navideños. Eso sí, mucho más tradicionales, como el del diseñador Roberto Cavalli que aboga porque "Papá Noel existe...", o la del médico científico y político italiano, Umberto Veronesi, con su "La paz tiene los colores de la no violencia".

¿Qué queréis que os diga? La verdad es que prefiero la manera alternativa y directa de felicitar las Navidades de Toscani, y además solidaria. Aunque habrá que tener cuidado a quien felicites con el original "Es Navidad, ¿follamos?". Jejé...
Este fotógrafo entusiasta, provocador, sensible y con espíritu crítico ha sabido entender el proceso de la comunicación de masas como pocos, y lo ha aderezado con su particular derroche de creatividad y multiculturalismo, que él define como
"mirar con ojos nuevos las transformaciones infinitas del mundo y de sus imágenes". 
Tras 30 años de un intenso trabajo creativo (con famosas campañas aludiendo al sida, homosexualidad, racismo, religión, guerra, pena capital)
continúa haciendo lo que le da la gana, digan lo que digan. Un privilegio hoy en día.

Y yo me pregunto, con camisetas como ésta, ¿QUIÉN PUEDE ODIAR LA NAVIDAD?
Y a quien crea que este mensaje es blasfemo, le aconsejaría que leyese a mi guía espiritual y terrenal, Fernando Savater y su Ética para Amador:
"En los seres humanos, los dispositivos naturales para asegurar la perpetuación de la especie tienen siempre otras dimensiones que la biología no parece haber previsto. Se les añaden símbolos y refinamientos, invenciones preciosas de esa libertad sin la que los hombres no seríamos hombres.
Es paradójico que sean los que ven algo de «malo» o al menos de «turbio» en el sexo quienes dicen que dedicarse con demasiado entusiasmo a él animaliza al hombre.La verdad es que son precisamente los animales quienes sólo emplean el sexo para procrear, lo mismo que sólo utilizan la comida para alimentarse o el ejercicio físico para conservar la salud". En fin... Es Navidad, ¿follamos?...